Conrado Nalé Roxlo
Hay que andar por el mundo como si no importara.Sin preguntar el nombre del pájaro y la planta,
Ni al capitán del buque, a dónde lleva agua.
Mirar al otro lado del que todos señalan,
Que es allí, dónde crece la rosa inesperada.
Hablar con el herrero, del caballo y la fragua,
Pero mirando al fuego, con atenta mirada;
Puede que en un silencio, veas la salamandra
Crear el nombre hermoso de alguna imaginaria mujer,
Y luego a todos preguntarles con ansia:
Si no la han visto, acaso te lleven a su casa…
En la copa vacía beber con esperanza,
Tal vez una divina locura, de cristal guarda.
Sacar siempre a los ojos, el aire azul del alma,
Ver lo que nunca alcanza la mirada…
En una vieja casa de la calle Soler, en Palermo Viejo, acunado por los últimos ecos del carnaval, nació hace cien años Conrado Nalé Roxlo, segundo hijo de uruguayos descendientes de franceses y españoles. Menudo, de rostro delicado y gesto firme, observó, con mirada festiva no exenta de ironía, el mundo a través de los cristales de sus anteojos y del humo del cigarrillo que nunca abandonaba. Gozó de una infancia y de una adolescencia libres al lado de una madre imaginativa, un hermano cómplice y una abuela fuerte y alegre. A los quince años, en la Avenida de Mayo, se encontró frente a frente con su ídolo, Rubén Darío, pero no se atrevió a saludarlo. La temprana muerte del padre lo obligó a trabajar desde muy joven y así a los diecisiete años vio de cerca los diferentes tipos de la picaresca criolla que luego llevaría a la narrativa.
Nalé Roxlo fue escritor, periodista, guionista y humorista argentino. Recibió el premio Nacional de Literatura. Su obra poética comprende sólo tres libros: El grillo , Claro desvelo y De otro cielo . Y, sin embargo, hoy que la poesía sufre el vacío de un tiempo aparentemente sin destino, sus versos vuelven a la memoria como un resplandor en el crepúsculo:
"Va la sirena muerta por el río / con una flecha al corazón clavada, / y desde la ribera desolada / mis lágrimas la siguen por el río. / Mía no fue, pero fue un sueño mío. / ¿Quién la devuelve al mar asesinada? / ¿Por qué pasa ante mí, muerta y dorada? / ¿Dónde perdió su corazón y el mío? / ¿En qué arrecife de coral distante / irá a encallar su frágil hermosura? / Con ella encallará mi sueño amante. / Y del dardo mortal la pluma oscura / indicará en la tarde al navegante / que allí tiene la mar más amargura".

que lugar tiene la mirada este poema
ResponderEliminarok
Eliminarque y como hay que mirar y para que
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